10 de septiembre de 2012

La importancia de la Analítica web en la estrategia de marketing online, ecommerce y social media



Una de las principales ventajas de la estrategia online, es que cualquier cosa que hagamos en internet podemos medirla y analizarla, y saber con detalle si los resultados obtenidos son buenos o malos. Cualquier cosa. Ya sean visitas, tiempo en el sitio, ventas o ratios de conversión, nivel de popularidad, reputación online y/o prestigio de la marca, todo tiene sus métricas. Tan solo hay que definir  qué queremos saber y cómo extraer la información. 
Los procesos de analítica web son sin duda críticos y estratégicos para todas las empresas que tengan presencia en internet (vendan o no vendan online). Y como tal, también es fundamental definir qué es lo que queremos analizar,  para saber cómo lo estamos haciendo en la red; esto es, definir los KPI´s (Key Performance Indicators, Indicadores clave de desempeño).



Independientemente de cómo estén definidos estos y la información que nos permitan sacar, hay que tener en cuenta que tan solo vamos a analizar datos, y que estos hay que situarlos en su contexto y extrapolar las conclusiones. No es tan importante, por ejemplo, decir que tenemos 15.000 visitas en la web, como poner en contexto esta información y ver que hay un aumento mensual del 10% en estas; este dato sí que es importante, ya que implica un crecimiento continuado y progresivo en el tiempo, lo cual indica que lo estamos haciendo bien. 


¿Pero por qué es tan importante la analítica web, aun cuando no se venda nada en el site de la empresa? Principalmente, aunque hay muchos otros, por cuatro puntos fundamentales.

1. Identificar a nuestros usuarios, saber quiénes son. En un entorno global en el que hay tanta competencia, saber quiénes son nuestros usuarios y clientes y lo que quieren, es fundamental. Mediante la analítica web podemos saber qué es lo que quieren, que páginas, productos o contenidos son los que más les interesan y cuál es su comportamiento ante determinados contenidos. Si sabemos escuchar, sabremos qué ofrecer y cómo llegar a ellos con aquello que quieren más una pequeña personalización que nos pueda hacer diferentes y mejores.

2. Autoevaluación de la web, a todos los niveles: usabilidad, navegabilidad, diseño, hay que saber si los usuarios se sienten cómodos navegando por la web. Y por supuesto poder realizar un análisis de la situación actual de la web respecto de la competencia, a partir de los resultados obtenidos y su situación en el contexto temporal y del mercado.

3. Retorno de la inversión (ROI). Hay que analizar si los resultados están siendo los esperados en función de las campañas realizadas. La inmediatez que propicia internet nos permite modificar campañas sobre la marcha si detectamos posibles desviaciones en los resultados, y realizar acciones correctivas que volver a medir hasta conseguir buenos resultados.

4. Visión global. Poner los datos analizados en un contexto temporal (mes/año actual frente al mismo periodo del año anterior), trasladarlos a la situación económica actual o al comportamiento del mercado y de la competencia en un determinado momento, nos puede dar una idea de nuestra posición en la red y de las posibilidades que tenemos de crecimiento con nuestros clientes y potenciales.

Resumiendo, la analítica web debe ser entendida por las empresas como un factor clave a tener en cuenta. Cada una a su nivel y según sus necesidades, pero teniendo claro que solo sabiendo qué y cómo lo están haciendo podrán anticiparse a sus clientes y a su competencia y generar mayor negocio y beneficios en la red.

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